
Una imprenta no es un simple taller de manufactura; es un organismo vivo que custodia la memoria documental de un pueblo. En el corazón de Andújar, la Imprenta San José se erige como un testimonio de resiliencia artesanal, donde el plomo de los antiguos moldes ha sabido ceder su espacio, con elegancia y rigor, a los bits de la era contemporánea.
La trayectoria de Diego Lomas García, fundador de esta institución, encarna el itinerario clásico de la maestría. Su formación se fraguó en un antiguo taller gráfico de la Calle Feria, pero alcanzó una dimensión técnica superior durante su servicio militar, donde fue destinado al prestigioso Diario de Cádiz. En aquellas rotativas, Diego no solo pulió su técnica, sino que absorbió la disciplina necesaria para transformar el oficio en una vocación de vida.

Al regresar a Andújar y fundar su propio negocio, Diego decidió llamarlo ‘San José‘, rindiendo así un homenaje imperecedero a la imprenta donde se inició, la cual había cerrado tras la jubilación de su mentor. No buscaba solo un nombre, buscaba heredar un espíritu.

Honrar las raíces no es un mero ejercicio de nostalgia, sino una herramienta de arquitectura de marca. Al vincular su identidad a un legado previo de seriedad, Diego Lomas no empezó de cero, sino que proyectó una imagen de continuidad y compromiso con el canon artesanal. Para el aprendiz moderno, la lección es clara: la innovación solo tiene peso si se apoya sobre los hombros de quienes dominaron la técnica antes que nosotros.
Esta madurez técnica y el profundo respeto por la tradición permitieron a Diego proyectar lo que sería, décadas después, el asiento geográfico de su maestría.

A finales de los años 50, la imprenta se estableció en el Nº 4 de la Plaza de España, bajo los históricos soportales de un edificio emblemático. Esta ubicación no fue fruto del azar, sino de una visión estratégica de integración urbana. Como bien destaca su actual regente, la vitalidad de un negocio tradicional depende de su capacidad para ser el nexo de unión de los flujos sociales y administrativos, pilares que han sostenido la demanda del taller:
- Ayuntamiento y Juzgados: Epicentros de la vida civil que requieren la formalidad del documento impreso.
- Hacienda y Correos: Instituciones que dinamizan la circulación de papel y trámites oficiales.
- Centros Educativos: Semilleros de futuros ciudadanos que demandan servicios de papelería y material didáctico.

El paso del tiempo, sin embargo, traería consigo una metamorfosis técnica que obligaría a la familia Lomas a redefinir el concepto mismo de imprimir. En 1997, el relevo pasó a manos de Antonio Lomas Martínez y su esposa. Esta transición marcó el fin de la hegemonía de la mecánica pesada para dar la bienvenida a la informática. En el taller aún resuena el eco de la prensa manual Vincit, una joya de la ingeniería industrial de Barcelona que simboliza la era donde imprimir requería una fuerza física y una precisión de orfebre en la composición manual letra a letra.

El gran desafío de la digitalización no es la máquina, sino la democratización de la herramienta: el «todo el mundo lo imprime«. La clave de la supervivencia no es competir en velocidad con una impresora doméstica, sino en el valor de lo que el amateur no puede replicar. El maestro hoy debe enfocarse en la calidad táctil, la asesoría en el diseño y la excelencia en soportes especiales para eventos que exigen una «memoria física» superior a un simple folio de oficina.
En 2012, el negocio integró la venta de papelería, una maniobra de adaptación al entorno, que fortaleció el flujo de caja diario mientras la imprenta tradicional sufría los embates del mundo digital.

El patrimonio productivo de Andújar reside en manos como las de la familia Lomas. Su historia nos recuerda que, aunque la tecnología cambie el soporte, la huella de un trabajo bien hecho es, al igual que la buena tinta sobre el papel de calidad, verdaderamente indeleble.

La Imprenta San José ha trascendido su labor comercial para convertirse en el custodio de la iconografía de Andújar. Su relación con el Consistorio Municipal la ha posicionado como el proveedor preferente para dar forma a la vida administrativa y cultural de la ciudad.
El legado de la imprenta se palpa en cada rincón de la cotidianidad local, destacando la impresión de materiales vinculados a la Virgen de la Cabeza y su Santuario, sellando así su compromiso con el patrimonio inmaterial y la devoción de su pueblo.
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Fuentes básicas:
CATÁLOGO DE BIENES PROTEGIDOS DEL PATRIMONIO INMATERIAL DE ANDÚJAR. TOMO I: EL PATRIMONIO PRODUCTIVO.
Fundación Universidad de Sevilla.
Coordinador; José Peral López
